¿Quiénes son? ¿Su perfil? ¿Qué hacen?
¿Cómo hacen? ¿Cómo mejorar?

EL PERFIL

El diccionario de la Real Academia Española contempla la siguiente acepción del término perfil: "Conjunto de rasgos peculiares que caracterizan a una persona o cosa".

PERFIL DEL FORMADOR

Para desarrollar su cometido con eficiencia y profesionalidad el formador tendrá que contar con una serie de conocimientos, habilidades y actitudes. La descripción que Grapin realiza nos parece ilustrativa:

Los formadores "…son unos hombres y unas mujeres que han de tener algo en el cráneo, en el estómago y en el corazón"

COMPETENCIAS DEL FORMADOR

El perfil profesional del formador: competencias y conductas

En el siguiente cuadro se incluyen las competencias, conductas y actitudes que definen el perfil profesional tanto de los responsables de la formación como de los formadores.

 

Responsable de formación

Formadores

COMPETENCIAS

Técnicas formativas. Formación de formadores
Plan de formación Técnicas y tecnologías formativas
Planificación estratégica Diagnóstico de necesidades de formación
Empresariales Análisis de puestos de trabajo y perfiles profesionales correlativos
Recursos humanos Evaluación de la formación

CONDUCTAS

Técnicas de presentación Capacidad pedagógica docente
Conductas creativas Capacidad de síntesis
Técnicas de negociación Minuciosidad
Habilidades sociales Observación de conductas

ACTITUDES

Flexibilidad frente al cambio Trabajo en grupo
Trabajo en grupo Responsabilidad
Motivación de logro alta Motivación por metas a corto plazo
Motivación por metas a largo plazo Desarrollo de conductas asertivas

EFICACIA DEL FORMADOR

Cuatro son las características esenciales para una formación eficaz:

1. Las relaciones en la formación

    Toda acción humana conlleva un componente comunicativo. Nos comunicamos permanentemente con las personas que nos rodean: saludamos, hablamos, hacemos señales, etc. Esto también ocurre en cualquier actividad de formación. Más aún, si el formador no llega a comunicar con sus alumnos, no podremos hablar de formación ni de aprendizaje. Cuando nos comunicamos por una parte transmitimos una información, un contenido, pero además estamos delimitando nuestra actitud ante tal información o mensaje con respecto al interlocutor o interlocutores. La forma como comunicamos, el énfasis que hacemos llega a comunicar a nuestra audiencia de la importancia que concedemos a aquello de lo que hablamos.

2. La motivación de los alumnos

3. El humor en la formación

Básicamente el humor en las actividades de formación:

4. El suspense en la formación

El suspense dota de eficacia al acto formativo, en la medida que provoca la expectación y el interés.

Los FORMADORES «enseñan» mejor cuando:

De modo que deben:

  1. Actúan como guías, consejeros y amigos.
  2. Evitan la relación maestro-alumno de tipo «escolar».
  3. Comprendes los objetivos y dificultades los trabajadores educandos.

Tienen las finalidades fundamentales que deben tener, esto es, cuando:

  1. Se dan cuenta de que el propósito perseguido es formar personas, y no sólo repartir conocimientos.
  2. Recuerdan que la finalidad a largo plazo es una acción social provechosa.
  • Entablar relaciones con los participantes del grupo para enterarse de sus nombres y apellidos, su experiencia, sus intereses y sus objetivos.
  • Explicar claramente sus propios intereses y objetivos.
  • Interesarse por los alumnos tanto como por la materia que enseñan.
  • Preparar un proyecto de curso, donde además del tema que piensen tratar esbocen las finalidades que persiguen.
Conocen debidamente los hechos
  • Buscar, comprender, seleccionar y ordenar mentalmente la información reunida.
  • Preparar resúmenes de lo que presentan, pero también dar a los alumnos los medios necesarios para enterarse por sí mismos.
Conocen a fondo toda la gama de métodos y técnicas existentes y saben elegir
  • Elegir con fundamento las distintas combinaciones de métodos y medios para cada etapa del proceso.
  • Dar cuanta oportunidad sea posible para desarrollar capacidades, obtener información, analizar y juzgar, y para expresarse claramente.
Evalúan continuamente en colaboración con los educandos, el proceso enseñanza–aprendizaje
  • Hacer ver a los alumnos por qué se han elegido las técnicas, instrumentos o materiales del caso, y hacerlos opinar sobre sus buenos o malos resultados.
  • Hacer evaluaciones en grupo
Ayudan a los alumnos a proyectar actividades complementarias
  • Facilitar vías de orientación para encontrar empleo